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Olympe de Gouges (1748-1793)

Olympe de Gouges (1748-1793)

DESCARGAR (CAS/ARA/CAT): Declarazión d’os Dreitos d’a Muller

Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana

 

Hombre, ¿eres capaz de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta; por lo menos no le privarás ese derecho. Dime, ¿qué te da imperio soberano para oprimir a mi sexo? ¿Tu fuerza? ¿Tus talentos? Observa al Creador en su sabiduría, observa en toda su grandiosidad esa naturaleza con la cual parece que quieres estar en armonía, y dame, si te atreves, un ejemplo de su imperio tiránico.

Dirígete a los animales, consulta los elementos, estudia las plantas, finalmente echa un vistazo a todas las modificaciones de la materia orgánica, y ríndete a la evidencia cuando yo te ofrezca los medios; busca, prueba, y distingue, si tú puedes, los sexos en la administración de la naturaleza. Allí donde mires los encontrarás mezclados, en todas partes cooperan en armoniosa unión en esta obra maestra inmortal.

El hombre ha levantado sólo sus circunstancias excepcionales desde un principio. Extraño, ciego, hinchado con la ciencia y degenerado -en un siglo de ilustración y sabiduría- en la ignorancia más crasa, él quiere ordenar como un déspota a un sexo que está en la plena posesión de sus facultades intelectuales; él finge para gozar la Revolución y reclamar sus derechos a la igualdad sin decir nada más acerca de ello…

 

Declaración de los derechos de la mujer

Para ser decretados por la Asamblea Nacional en sus últimas sesiones o en la próxima legislatura.

 

PREÁMBULO

Las madres, hijas, hermanas, representantes de la nación, piden que se las constituya en asamblea nacional. Por considerar que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos de la mujer son las únicas causas de los males públicos y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer en una declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrados de la mujer a fin de que esta declaración, constantemente presente para todos los miembros del cuerpo social les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes, a fin de que los actos del poder de las mujeres y los del poder de los hombres puedan ser, en todo instante, comparados con el objetivo de toda institución política y sean más respetados por ella, a fin de que las reclamaciones de las ciudadanas, fundadas a partir de ahora en principios simples e indiscutibles, se dirijan siempre al mantenimiento de la constitución, de las buenas costumbres y de la felicidad de todos.

En consecuencia, el sexo superior tanto en belleza como en coraje, en los sufrimientos maternos, reconoce y declara, en presencia y bajo los auspicios del Ser supremo, los Derechos siguientes de la Mujer y de la Ciudadana.

 

PRIMER ARTÍCULO

La mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos.Las distinciones sociales sólo pueden estar fundadas en la utilidad.

 

SEGUNDO ARTÍCULO

El objetivo de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles de la Mujer y del Hombre; estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y, sobre todo, la resistencia a la opresión.

 

TERCER ARTÍCULO

El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación que no es más que la reunión de la Mujer y el Hombre: ningún cuerpo, ningún individuo, puede ejercer autoridad que no emane de ellos.

 

ARTÍCULO CUARTO

La libertad y la justicia consisten en devolver todo lo que pertenece a los otros; así, el ejercicio de los derechos naturales de la mujer sólo tiene por límites la tiranía perpetua que el hombre le opone; estos límites deben ser corregidos por las leyes de la naturaleza y de la razón.

 

ARTÍCULO QUINTO

Las leyes de la naturaleza y de la razón prohiben todas las acciones perjudiciales para la Sociedad: todo lo que no esté prohibido por estas leyes, prudentes y logicas, no puede ser impedido y nadie puede ser obligado a hacer lo que ellas no ordenan.

 

ARTÍCULO SEXTO

La ley debe ser la expresión de la voluntad general; todas las Ciudadanas y Ciudadanos deben participar en su formación personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser la misma para todos; todas las ciudadanas y todos los ciudadanos, por ser iguales a sus ojos, deben ser igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según sus capacidades y sin más distinción que la de sus virtudes y sus talentos.

 

ARTÍCULO SÉPTIMO

Ninguna mujer se halla eximida de ser acusada, detenida y encarcelada en los casos determinados por la Ley. Las mujeres obedecen como los hombres a esta Ley rigurosa.

 

ARTÍCULO OCTAVO

La Ley sólo debe establecer penas estricta y evidentemente necesarias y nadie puede ser castigado más que en virtud de una Ley establecida y promulgada anteriormente al delito y legalmente aplicada a las mujeres.

 

ARTÍCULO NOVENO

Sobre toda mujer que haya sido declarada culpable caerá todo el rigor de la Ley.

 

ARTÍCULO DÉCIMO

Nadie debe ser molestado por sus opiniones incluso fundamentales; la mujer tiene el derecho de subir al cadalso; debe tener también igualmente el de subir a la Tribuna con tal que sus manifestaciones no alteren el orden público establecido por la Ley.

 

ARTÍCULO UNDÉCIMO

La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los derechos más preciosos de la mujer, puesto que esta libertad asegura la legitimidad de los padres con relación a los hijos. Toda ciudadana puede, pues, decir libremente, soy madre de un hijo que os pertenece sin que un prejuicio bárbaro la fuerce a disimular la verdad; con la salvedad de responder por el abuso de esta libertad en los casos determinados por la Ley.

 

ARTÍCULO DUODÉCIMO

La garantía de los derechos de la mujer y de la ciudadana implica una utilidad mayor; esta garantía debe ser instituida para ventaja de todos y no para utilidad particular de aquellas a quienes es confiada.

 

ARTÍCULO DECIMOTERCERO

Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración, las contribuciones de la mujer y del hombre son las mismas; ella participa en todas las prestaciones personales, en todas las tareas penosas, por lo tanto, debe participar en la distribución de los puestos, empleos, cargos, dignidades y otras actividades…

 

ARTÍCULO DECIMOCUARTO

Las Ciudadanas y Ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o por medio de sus representantes, la necesidad de la contribución pública. Las Ciudadanas únicamente pueden aprobarla si se admite un reparto igual, no sólo en la fortuna sino también en la administración pública, y si determinan la cuota, la base tributaria, la recaudación y la duración del impuesto.

 

ARTÍCULO DECIMOQUINTO

La masa de las mujeres, agrupada con la de los hombres para la contribución, tiene el derecho de pedir cuentas de su administración a todo agente público.

 

ARTÍCULO DECIMOSEXTO

Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no esté asegurada, ni la separación de los poderes determinada, no tiene constitución; la constitución es nula si la mayoría de los individuos que componen la Nación no ha cooperado en su redacción.

 

ARTÍCULO DECIMOSÉPTIMO

Las propiedades pertenecen a todos los sexos reunidos o separados; son, para cada uno, un derecho inviolable y sagrado; nadie puede ser privado de ella como verdadero patrimonio de la naturaleza a no ser que la necesidad pública, legalmente constatada, lo exija de manera evidente y bajo la condición de una justa y previa indemnización.

 

EPÍLOGO

¡Mujer, despierta!; el arrebato de la razón se hace oír en todo el universo; reconoce tus derechos. El potente imperio de la naturaleza ha dejado de estar rodeado de prejuicios, fanatismo, superstición y mentiras. La antorcha de la verdad ha disipado todas las nubes de la necedad y la usurpación. El hombre esclavo ha redoblado sus fuerzas y ha necesitado apelar a las tuyas para romper sus cadenas. Pero una vez en libertad, ha sido injusto con su compañera. ¡Oh, mujeres!, ¡mujeres!, ¿cuándo dejaréis de estar ciegas?, ¿qué ventajas habéis obtenido de la revolución?: un desprecio más marcado, un desdén más visible. […] Cualesquiera sean los obstáculos que os opongan, podéis superarlos; os basta con desearlo.

 

 

 

Declarazión d’os Dreitos d’a Muller e a Ziudadana

 

Ombre, ¿yes capaz d’estar chusto? Una muller te fa ista pregunta; por o menos no li pribarás ixe dreito. Di-me, ¿qué te da imperio sobirano ta oprimir á o mío secso? ¿A tuya fuerza? ¿Os tuyos talentos? Oserba á o Creyador en a suya saputería, oserba en toda a suya grandeza ixa naturaleza con a cual parixe que quiers fer pachas, e da-me, si t’atribes, un exemplo d’o suyo imperio tiranico.

Endreza-te á os animals, consulta os elementos, estudea as matas, en zagueras fe una gollada á todas as modificazions d’a matiera organica, e rebla debán d’a ebidenzia cuan yo t’ufra os meyos; busca, preba e distingue, si tu puez, os secsos en l’almenistrazión d’a naturaleza. Astí do alufres los trobarás mezclatos, en toz os puestos coperan en armoniosa unión en ista obra mayestra inmortal.

Nomás l’ombre ha debantato as suyas zercustanzias eszeuzionals dende un prenzipio. Estranio, ziego, rinchato con a zenzia y eschenerato -en un sieglo d’ilustrazión e saputería- en a inoranzia más asoluta, el quiere ordenar como un despota á un secso que ye en a plena posesión d’as suyas facultaz inteleutuals; el fa maneraza ta gozar a Reboluzión e reclamar os suyos dreitos á l’igualdá sin dizir cosa más sobre ixo…

 

Declarazión d’os dreitos d’a muller

Ta estar decretatos por l’Asambleya Nazional en as suyas zagueras sesions u en a prosima lechislatura.

 

REQUILORIOS

As mais, fillas, chirmanas, representans d’a nazión, demandan que las se constituiga en asambleya nazional. Por considerar que a inoranzia, l’olbido u o disprezio d’os dreitos d’a muller son as unicas causas d’os mals publicos e d’a corrompizión d’os gubiernos, han resuelto esponer en una declarazión solene, os dreitos naturals, inalienables e sagratos d’a muller á fin de que ista declarazión, sempre presén ta toz os miembros  d’o cuerpo sozial lis remere perén os suyos dreitos e debers, á fin de que os autos d’o poder d’as mullers e os d’o poder d’os ombres puedan estar, en tot inte, contimparatos con l’ochetibo de toda istituzión politica e sigan más respetatos por ella, á fin de que as reclamazions d’as ziudadanas, alazetatas á partir d’agora en prenzipios simples e indiscutibles, s’enfilen sempre á o mantenimiento d’a constituzión, d’os buenos costumbres e a felizidá de toz.

En consecuenzia, o secso superior tanto en polideza como en corambre, en os sofrimientos maternos, reconoxe e declara, en presenzia e baxo os auspizios d’o Seyer supremo, os Dreitos siguiens d’a Muller e d’a Ziudadana.

 

PRIMER ARTICLO

A muller naxe libre e remane igual á l’ombre en dreitos. As distinzions sozials nomás pueden estar alazetatas en a utilidá.

 

SEGUNDO ARTICLO

L’ochetibo de toda asoziazión politica ye a conserbazión d’os dreitos naturals e imprescriptibles d’a Muller e de l’Ombre; istros dreitos son a libertá, a propiedá, a seguridá e, sobre tot, a resistenzia á l’opresión.

 

TERZER ARTICLO

O prenzipio de toda sobiranía reside esenzialmén en a Nazión, que no ye más que a reunión d’a Muller e l’Ombre: garra cuerpo, garra endibiduo, puede exerzer autoridá que no emane d’ellos.

 

ARTICLO CUATRENO

A libertá e a chustizia consisten en tornar tot ro que pertenexe á os atros; asinas, o exerzizio d’os dreitos naturals d’a muller nomás tiene por limites a tiranía perpetua que l’ombre l’oposa; istos limites deben estar correchitos por as leis d’a naturaleza e d’a razón.

 

ARTICLO ZINQUENO

As leis d’a naturaleza e d’a razón proíben todas as azions nozibles ta ra Soziedá: tot ro que no siga proibito por istas leis, prudens e lochicas, no puede estar empachato e garra presona puede estar artata á fer o que ellas no ordinan.

 

ARTICLO SEISENO

A lei debe estar a espresión d’a boluntá cheneral; todas as Ziudadanas e Ziudadanos deben partezipar en a suya formazión presonalmén u por meyo d’os suyos representans. Debe estar a mesma ta toz; todas as ziudadanas e toz os ziudadanos, por estar iguals á os suyos güellos, deben estar igualmén almisibles á todas as dinidaz, puestos y emplegos publicos, seguntes as suyas capazidaz e sin más distinzión que a d’as suyas bertuz e os suyos talentos.

 

ARTICLO SETENO

Denguna muller se troba desimita d’estar entimata, presa y engarcholata en os causos determinatos por a Lei. As mullers obedexen como os ombres á ista Lei rigorosa.

 

ARTICLO GÜEITENO

A Lei nomás debe estatuezer penas estritamén y ebidén nezesarias e denguno no puede estar castigato más que á bertú d’una Lei establita e promulgata anteriormén á o delito e legalmén aplicata á ras mullers..

 

ARTICLO NUENO

Sobre toda muller que aiga estata declarata culpable recutirá tot ro rigor d’a Lei.

 

ARTICLO DEZENO

Á dengún no li se debe fer caterizia por as suyas opinions, mesmo fundamentals; a muller tiene o dreito á puyar ta o cadalso; debe tener tamién igualmén o de puyar ta ra Trebuna con tal de que as suyas manifestazions no alteren l’orden publico establito por a Lei.

 

ARTICLO ONZENO

A libre comunicazión d’os pensamientos e d’as opinions ye uno d’os dreitos más preziosos d’a muller, puesto que ista libertá asegura a lechitimidá d’os pais en relazión con os fillos. Toda ziudadana puede, pues, dizir libremén, soi mai d’un fillo que bos pertenexe sin que un prechuizio barbaro la fuerze á desimular a berdá; con a salbedá de responder por o abuso d’ista libertá en os causos determinatos por a Lei.

 

ARTICLO DOZENO

A guarenzia d’os dreitos d’a muller e d’a ziudadana embolica una utilidá mayor; ista guarenzia debe estar estatuezita ta abentaxa de toz e no pas ta utilidá particular d’aqueras á qui ye confitata.

 

ARTICLO TREZENO

Ta o mantenimiento d’a fuerza publica e ta os gastos d’almenistrazión, as contrebuzions d’a muller e de l’ombre son as mesmas; ella partezipa en todas as prestazions presonals, en todas as fainas penosas, por o tanto, debe partezipar en a destribuzión d’os puestos, emplegos, cargos, dinidaz e atras autibidaz…

 

ARTICLO CATORZENO

As Ziudadanas e Ziudadanos tienen o dreito de comprebar, por ellos mesmos u por meyo d’os suyos representans, a nezesidá d’a contrebuzión publica. As Ziudadanas solo pueden aprebar-la que si s’almite un reparto igual, no solo que en a fortuna sino tamién en l’almenistrazión publica, e si determinan a conduta, a base trebutaria, a recautazión e a durada de l’impuesto.

 

ARTICLO QUINZENO

A masa d’as mullers, agrupata con a d’os ombres ta ra contrebuzión, tiene o dreito de demandar cuentas d’a suya almenistrazión á tot achén publico.

 

ARTICLO DEZISEISENO

Toda soziedá en a que a guarenzia d’os dreitos no siga asegurata, ni a deseparazión d’os poders determinata, no tiene constituzión; a constituzión ye nula si a mayoría d’os endibiduos que composan a Nazión no ha cooperato en a suya redazión.

 

ARTICLO DEZISETENO

As propiedaz pertenexen á toz os secsos arreunitos u deseparatos; son, ta cada uno, un dreito imbiolable e sagrato; garra presona no puede estar pribata d’ella como berdadero patrimonio d’a naturaleza á no estar que a nezesidá publica, legalmén autitata, en desicha de traza platera e baxo a condizión d’una chusta e prebia indemnizazión.

 

EPILOGO

¡Muller, dispierta!; o esbrunze d’a razón se fa sentir en tot l’uniberso; reconoxe os tuyos dreitos. O zereño imperio d’a naturaleza ha dixato d’estar arrodiato de prechudizios, fanatismo, superstizión e barucas. O fallato d’a berdá ha espazato todas as boiras d’a nezedá e a usurpazión. L’ombre esclabo ha redoblato as suyas fuerzas e l’ha caliu apellidar as tuyas ta crebar as suyas cadenas. Pero en quedar en libertá, ye estato inchusto con a suya compañera. ¡O, mullers!, ¡mullers!, ¿cuán dixarez d’estar ziegas?, ¿qué abentaxas ez otenitas d’a reboluzión?: un disprezio más marcato, un espernimiento más esclatero […] Cualsiquiera que sigan os entrepuzes que bos oposen, podrez superar-los; tos basta con deseyar-lo.

 

 

Declaració dels Drets de la Dona i la Ciutadana

 

Home, ets capaç de ser just? Una dona et fa aquesta pregunta, almenys no li privarás aquest dret. Digues, què et dóna imperi sobirà per oprimir al meu sexe?  La teva força? Els teus talents? Observa al Creador en la seva saviesa, s’observa en tota la seva grandiositat aquesta naturalesa amb la qual sembla que vols estar en harmonia, i dóna’m, si t’atreveixes, un exemple del seu imperi tirànic.

Dirigeix-te als animals, consulta els elements, estudia les plantes, finalment fes un cop d’ull a totes les modificacions de la matèria orgànica, i rendeix-te a l’evidència quan jo et ofereixi els mitjans, busca, prova, i distingeix, si tu pots, els sexes en l’administració de la natura. Allà on miris els trobaràs barrejats, a tot arreu cooperen en harmoniosa unió en aquesta obra mestra immortal.

L’home ha aixecat només les seves circumstàncies excepcionals des d’un principi. Estrany, cec, inflat amb la ciència i degenerat -en un segle d’il·lustració i saviesa – en la ignorància més crassa, ell vol ordenar com un dèspota a un sexe que està en la plena possessió de les seves facultats intel·lectuals; ell fingeix per gaudir la Revolució i reclamar els seus drets a la igualtat sense dir res més sobre això…

 

Declaració dels drets de la dona

Per ser decretats per l’Assemblea Nacional en les seves últimes sessions o en la pròxima legislatura.

 

PREÀMBUL

Les mares, filles, germanes, representants de la nació, demanen que les constitueixi en assemblea nacional. Per considerar que la ignorància, l’oblit o el menyspreu dels drets de la dona són les úniques causes dels mals públics i de la corrupció dels governs, han resolt exposar en una declaració solemne, els drets naturals, inalienables i sagrats de la dona a fi que aquesta declaració, constantment present a tots els membres del cos social els recordi sense parar els seus drets i els seus deures, a fi que els actes del poder de les dones i els del poder dels homes puguin ser, en tot instant, comparats amb l’objectiu de tota institució política i siguin més respectats per ella, a fi que les reclamacions de les ciutadanes, fundades a partir d’ara en principis simples i incontestables, s’adrecin sempre al manteniment de la constitució, de les bones costums i de la felicitat de tots.

En conseqüència, el sexe superior tant en bellesa com en coratge, en els sofriments maternals, reconeix i declara, en presència i sota els auspicis de l’Ésser suprem, els Drets següents de la Dona i de la Ciutadana.

 

PRIMER ARTICLE

La dona neix lliure i roman igual a l’home en derechos. Las distincions socials només poden estar fundades en la utilitat.

 

SEGON ARTICLE

L’objectiu de tota associació política és la conservació dels drets naturals i imprescriptibles de la Dona i de l’Home; aquests drets són la llibertat, la propietat, la seguretat i, sobretot, la resistència a l’opressió.

 

TERCER ARTICLE

El principi de tota sobirania resideix essencialment en la Nació que no és més que la reunió de la Dona i l’Home: cap cos, cap individu, pot exercir autoritat que no emani d’ells.

 

ARTICLE QUART

La llibertat i la justícia consisteixen a tornar tot el que pertany als altres, així, l’exercici dels drets naturals de la dona només té per límits la tirania perpètua que l’home li oposa; aquests límits han de ser corregits per les lleis de la naturalesa i de la raó.

 

ARTICLE CINQUÈ

Les lleis de la naturalesa i de la raó prohibeixen totes les accions perjudicials per a la Societat: tot el que no estigui prohibit per aquestes lleis, prudents i lògiques, no pot ser impedit i ningú no pot ser obligat a fer el que no ordenen.

 

ARTICLE SISÈ

La llei ha de ser l’expressió de la voluntat general, totes les Ciutadanes i Ciutadans han de participar en la seva formació personalment o per mitjà dels seus representants. Ha de ser la mateixa per a tots, totes les ciutadanes i tots els ciutadans, per ser iguals als seus ulls, han de ser igualment admissibles a totes les dignitats, llocs i ocupacions públiques, segons les seves capacitats i sense més distinció que la de les seves virtuts i els seus talents.

 

ARTICLE SETÈ

Cap dona es troba eximida de ser acusada, detinguda i empresonada en els casos determinats per la Llei Les dones obeeixen com els homes aquesta Llei rigorosa.

 

ARTICLE VUITÈ

La Llei només ha d’establir penes estrictament i evidentment necessàries i ningú pot ser castigat més que en virtut d’una llei establerta anteriorment al delicte i legalment aplicada a les dones.

 

ARTICLE NOVÈ

Sobre tota dona que hagi estat declarada culpable caurà tot el rigor de la Llei.

 

ARTICLE DESÈ

Ningú ha de ser molestat per les seves opinions fins i tot fonamentals, la dona té el dret de pujar al cadafal; ha de tenir també igualment el de pujar a la Tribuna amb tal que les seves manifestacions no alterin l’ordre públic establert per la Llei.

 

ARTICLE ONZÈ

La lliure comunicació dels pensaments i de les opinions és un dels drets més preciosos de la dona, ja que aquesta llibertat assegura la legitimitat dels pares amb relació als fills. Tota ciutadana pot, doncs, dir lliurement, sóc mare d’un fill que us pertany sense que un prejudici bàrbar la forci a dissimular la veritat, amb l’excepció de respondre per l’abús d’aquesta llibertat en els casos determinats per la Llei.

 

ARTICLE DOTZÈ

La garantia dels drets de la dona i de la ciutadana implica una utilitat major; aquesta garantia ha de ser instituïda per a avantatge de tots i no per a utilitat particular d’aquelles a qui és confiada.

 

ARTICLE TRETZÈ

Per al manteniment de la força pública i per a les despeses d’administració, les contribucions de la dona i de l’home són les mateixes; ella participa en totes les prestacions personals, en totes les tasques penoses, per tant, ha de participar en la distribució de les parades, llocs de treball, càrrecs, dignitats i altres activitats….

 

ARTICLE CATORZÈ

Les Ciutadanes i Ciutadans tenen el dret de comprovar, per si mateixos o per mitjà dels seus representants, la necessitat de la contribució pública. Les Ciutadanes únicament poden aprovar-la si s’admet un repartiment igual, no solament en la fortuna sinó també en l’administració pública, i si determinen la quota, la base tributària, la recaptació i la durada de l’impost.

 

ARTICLE QUINZÈ

La massa de les dones, agrupada amb la dels homes per a la contribució, té el dret de demanar comptes de la seva administració a tot agent públic.

 

ARTICLE SETZÈ

Tota societat en què la garantia dels drets no estigui assegurada, ni la separació dels poders determinada, no té constitució, la constitució és nul·la si la majoria dels individus que componen la nació no ha cooperat en la seva redacció.

 

ARTICLE DISSETÈ

Les propietats pertanyen a tots els sexes reunits o separats; són, per a cadascun, un dret inviolable i sagrat, ningú no pot ser privat d’ella com veritable patrimoni de la natura llevat que la necessitat pública, legalment constatada, ho exigeixi de manera evident i sota la condició d’una justa i prèvia indemnització.

 

EPÍLEG

Dona, desperta!; la rauxa de la raó es fa sentir en tot l’univers; reconeix els teus drets. El potent imperi de la natura ha deixat d’estar envoltat de prejudicis, fanatisme, superstició i mentides. La torxa de la veritat ha dissipat tots els núvols de la neciesa i la usurpació. L’home esclau ha multiplicat les seves forces i ha necessitat apel·lar a les teves per trencar les seves cadenes. Però una vegada en llibertat, ha estat injust amb la seva companya. Oh, dones!, ¡ dones!, quan deixareu d’estar cegues?, quins avantatges heu obtingut de la revolució?: un menyspreu més marcat, un desdeny més visible. […] Qualssevol siguin els obstacles que us oposin, podeu superar-los; teniu prou amb desitjar-ho.

 

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