Fundado en 2004 por un grupo de investigadores de la Universidad de Zaragoza (Gregorio Colás Latorre, Eliseo Serrano Martín, José Manuel Latorre Ciria, Enrique Solano Camón, José Ignacio Gómez Zorraquino, Jesús Gascón Pérez, entre otros), adoptó su nombre, según las palabras de su Coordinador, Gregorio Colás

en homenaje a Jerónimo Blancas, el gran ideólogo del pactismo del siglo XVI frente a los avances del absolutismo y de sus teóricos, vilipendiado por todos aquellos a quienes molestaron sus escritos que nunca entendieron o no quisieron entender

Maquetación 1

Jerónimo Blancas, cronista del Reino de Aragón entre 1580 y 1590.

Esta genuina escuela de historiadores ha venido prestando su atención a distintas líneas de investigación que se engloban en un proyecto común alrededor de Aragón en la Edad Moderna, su foralidad, su sociedad y su cultura. Su trabajo, escrupulosamente sujeto al rigor metodológico más encomiable, les dota de toda la autoridad necesaria para poder afirmar categóricamente cosas como esta:

La envoltura política de esta sociedad que regulaba las relaciones entre los aragoneses y entre estos y el rey era el pactismo o constitucionalismo feudal. Un régimen político antagónico al absolutismo. Por sí mismo constituía el elemento diferenciador de Aragón respecto a los otros dos territorios peninsulares de su Corona y, por supuesto, frente a Castilla, Francia o Inglaterra. De su organigrama político e institucional, nos interesan especialmente la concepción del poder y de la justicia, el miedo a la tiranía, ya denunciada, al menos, en la Carta Intimada de Johan Ximénez Cerdán a Martín Díez de Aux en 1434, la institución del Justicia como poder moderador entre el rey y el reino y garantía de los derechos forales de los aragoneses, la preocupación por los derechos del reo, la presunción de inocencia, su contradictoria pervivencia con la potestad absoluta y el armazón teórico de todo esto, los teóricos del pactismo, que se dejan influir e influyen antes en los doctrinarios monarcómanos y, quizás, a través de lo que George Rudé llama «ideas derivadas», en las formulaciones políticas de los ilustrados europeos. Detrás de eso que llamamos pactismo hay una compleja y rica realidad política e ideológica que se mueve por derroteros bien distintos del absolutismo que diferencia a Aragón de su entorno y que entendemos había dado con hallazgos que tardarían años en en- contrarse. A pesar de sus conquistas y de las ventajas que reportaba, lo cierto es que el pactismo fue progresivamente arrinconado por el absolutismo hasta ser barrido por los decretos de la Nueva Planta, aunque los privilegiados no perdieron un ápice de sus preeminencias. Quizá en este doble destino de una mayoría sometida al absolutismo y una minoría que sigue manteniendo sus posiciones esté la razón de la liquidación de un régimen que debió evolucionar mejorando sus carencias y corrigiendo sus abusos pero no lo hizo. Fue simplemente eliminado por un decreto mentiroso e injusto. Interesante en sí mismo, no era muy difícil, en un proyecto sobre la historia del último Aragón foral, introducir su estudio como objeto prioritario de investigación.

La Historia de Aragón que surge del estudio científico, objetivo, desapasionado y exento de sesgos partidistas e ideológicos que ha presidido desde su origen al grupo de Investigación Consolidado Blancas, nos revela la realidad pasada de un país que fue adelantado a su tiempo durante muchos siglos (especialmente entre 1247 y 1711) en lo que se refiere a su constitución y cultura política. Una nación -con mayúsculas- que aportó como pocas en la Historia de Occidente las ideas, valores, principios y prácticas sobre los que se fundamentan los Estados de Derecho y sus sistemas de garantías de nuestros días, en el mismo nivel (aunque con muchísimo menos reconocimiento) que Atenas, Inglaterra, Países Bajos, Francia o Estados Unidos.

9788484653028Puede sorprender por ignorada, pero tal es la verdad desnuda, la que sólo puede surgir de un trabajo de investigación histórica científico y serio como el que desarrolla el Grupo Blancas. Es la verdad que tanto ha molestado (o, más bien, alarmado) desde siempre a la historiografía más descaradamente puesta al servicio del nacionalismo español. Éste ha desarrollado una historiografía de Estado destinada a implantar entre la población una idea de la Historia de nuestro país provinciana, peyorativa, superficial y “presentista”, según la cual sólo interesa destacar de la Historia de Aragón aquello que se presta a justificar la inevitable “unidad de destino en lo universal” de la nación española y su configuración politica actual, ignorando interesadamente todo lo que no encaja con esa idea preconcebida.

Y es que la Historia de Aragón que el Grupo Blancas se afana en desvelar y divulgar, pone de relieve el papel referente y modelo que las instituciones y el sistema constitucional aragonés tuvieron para los demás estados de la Corona de Aragón, hecho que no se compadece con la paranoica obsesión de los historiadores que desde un catalanismo exacerbado ignoran el verdadero origen y desarrollo esencial de los fundamentos del sistema pactista, cuando no se lo atribuyen indebidamente a Cataluña. De tales fundamentos y principios fueron tributarios catalanes y valencianos por haberlos adaptado en gran medida a su propia cultura política e institucional… y no al revés.9788484654438_G

La enorme y poderosa virtud de su labor estriba en que, mientras otros dedican enormes esfuerzos en contar una historia hecha a la medida de sus planteamientos ideológicos mediante el olvido selectivo de los hechos documentados y la interpretación sesgada de aquellos sobre los que se apoyan, los historiadores rigurosos y metódicos de la Historia de Aragón del Grupo Blancas no necesitan “maquillar” el resultado de sus investigaciones para dar a conocer los hechos sobre los que se fundamentan las premisas históricas del pensamiento aragonesista. Dicho brevemente: la verdad histórica avala al aragonesismo y el aragonesismo no tiene necesidad de “inventar una Historia” que oponer a las de españolistas o catalanistas.

Son pocos los que en Aragón se dedican a trabajar como lo hacen ellos. Hace no tantos años eran muchos más pero, sin embargo, son mas valiosos, más necesarios que nunca, en estos tiempos en los que nuestro pueblo clama contra la manipulación o el robo de su Historia y exige respuestas y argumentos que contrarresten tantas y tan escandalosas falsedades. Ellos son los guardianes de la honestidad y el rigor en el conocimiento de la Historia de Aragón. Por ser esto así, por no buscar un resultado preconcebido que complazca a ningún grupo de interés (ni siquiera al aragonesismo) sino únicamente al conocimiento más objetivo y ecuánime de los hechos históricos, por aportar la base científica de los presupuestos historicistas que esgrime el aragonesismo, su trabajo resulta valiosísimo para éste, para la ciencia histórica y para el conocimiento integral de la realidad pasada y presente que necesitan los seres humanos en cualquier lugar del mundo para ser libres.

Los diferentes miembros del Grupo Blancas han publicado por separado centenares de trabajos de investigación en forma de libros, artículos, participación en congresos, exposiciones, etc. Junto a todo ello, como obras colectivas realizadas en equipo podemos destacar Estudios sobre el Aragón foral (2009) y Fueros e instituciones de Aragón (2013).

Miguel Martínez Tomey

Anuncios